Obsesiones
Y predicciones
A veces me dan obsesiones. Se me cruza un tema y necesito entenderlo. No sentirlo ni experimentarlo, como me manda mi terapeuta. Necesito entenderlo con la cabeza, ver cada pequeño trozo y entender lógicamente como cada trozo encaja en el todo y le da sentido. Cosas de mi cabeza.
Con los años he aprendido que esto es un talento que no tiene todo el mundo. Por eso entiendo bien cómo piensan las máquinas, los algoritmos, las cosas matemáticas. Porque si me das la base, mi cabeza puede armar el resto del puzzle con poca dificultad. Veo tres elementos del tablero y puedo abstraer el reto de la jugada. Mis amigas le llaman “la bola de cristal” porque ya tenemos una edad y nos da risa.
En 2024 hice una de mis grande predicciones formales y por escrito (me reafirmo)
Dije que Open AI no llegaría con vida al 2030. Me sigo reafirmando. Por aquel entonces parecía una tontada. Yo veía piezas que encajaban para dar un resultado claro que no era la narrativa dominante: una dirección con poca coherencia, nula capacidad de cómputo y obsesión por ser siempre los primeros en todo. Mala combo.
Hago lo mismo con mis clientes: puedo ver donde están, qué tienen en el tablero y a donde les lleva el juego que juegan (esto es MIL veces más sencillo con las empresas de los demás que con la mía, jajaja). Es algo que no me cuesta: dibujar lo que tienen y decir donde está el atasco que les impide lo que quieren. (hablo de atascos operativos y de flujos de información, con los emocionales ni me meto)
Estas últim adicionalas semanas he entrado en modo: necesito entender el universo. No sé, así escrito suena algo grandilocuente y exagerado, pero tengo esas sensación interior de que hay unas normas del juego que no logro comprender. Me mata. Es como cuando me pones un reto de automatización y no logro que el sistema haga lo que quiero, o me sale una solución compleja. Sé que hay una mejor, más simple y lógica y mi cabeza no la suelta hasta que la encuentra. A veces lo hace en modo “background” y yo ni me doy cuenta, pero un día en la ducha BUM, me aparece la solución clarísima, lúcida y lógica. Ahí puedo descansar y soltarlo, para pasar al siguiente rollo por resolver.
Y en estos últimos tiempos de la IA, el despegue tecnológico y los cambios de la sociedad, mi backgrund job está activo, barrina, no acaba de ver la solución. Desgasta mucha energía intentando poner las piezas en la combinación correcta. Ahora querría ponerle una CPU extra de apoyo :) ¿Puedo apoyarme en una IA? No aún. Hay una cosa que podemos hacer los humanos: pensar en paralelo, pero no podemos hablar /escribir en paralelo. Sacar las cosas de mi cabeza me obliga a darles un orden que aún no tienen.
Por eso me fascina montar puzzles. En realidad vas poniendo piezas inconexas que luego se convierten en un dibujo. Ese acelerón final no tiene comparación. Dentro de mi siento que empiezo a intuir la foto final, pero aún no tengo claro qué es. Te lo seguiré contando por aquí.
